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miércoles, 23 de junio de 2010

Murió Miguel Vélez Arceo, maestro, bailarín y coreógrafo

Era un amante de la música y de la danza proyectó el folklor mexicano a nivel internacional

CHETUMAL.- La noche del domingo pasado murió en Jalapa, Veracruz, el maestro Miguel Vélez Arceo, uno de los pilares de la danza folclórica mexicana, por sus aportes y esfuerzos para enriquecer este quehacer artístico.

La Comunidad Cultural que conforma Secretaría de Cultura expresa sus más sentidas condolencias por la pérdida de un gran maestro, de un valioso asesor, pero sobre todo, Investigador, maestro, coreógrafo y director escénico; tuvo una solvente, reconocida, y pocas veces igualada, trayectoria en el mundo de la danza tradicional mexicana.

Nació en Tuxtepec, Oaxaca; vivió parte de su adolescencia y juventud en el Istmo de Tehuantepec, envuelto en un mundo de tradiciones propias de su región.

Fundador y director del Ballet Folklórico de la Universidad Veracruzana, “fue un hombre extraordinariamente divertido, ingenioso y abierto a la opinión de los demás”, recordó César Delgado Martínez, investigador del Cenidi-Danza José Limón.

Empeñoso y dinámico, Vélez Arceo consiguió que los bailarines de la compañía de la Universidad Veracruzana tuvieran las mismas prestaciones que cualquier otro trabajador de esa casa de estudios, lo cual fue un gran logro para la danza en México, comentó.

Miguel Vélez Arceo nació en Tuxtepec, Oaxaca, el 29 de septiembre de 1928. Estudió en la Escuela Nacional de Maestros. Posteriormente ingresó a la Academia de la Danza Mexicana, de la cual egresó en 1958 como parte de la primera generación que cubrió la carrera de danza folclórica.

Gran maestro y coreógrafo, fundó el Departamento de Educación Estética de la Dirección General de Educación Popular del estado de Veracruz, en 1964, y participó en la creación del Instituto de Investigación y Difusión de la Danza Mexicana, que aglutina un número considerable de profesores de todo el país, en 1971, entre otras aportaciones.

En 1949 se integró a la Escuela Nacional de Danza. Formó parte del Ballet Folklórico de Bellas Artes bajo la dirección del maestro Marcelo Torreblanca (otro grande de la danza mexicana), así como del equipo de trabajo que el Instituto Mexicano del Seguro Social congregó para impulsar los grupos folclóricos en México, siendo él quien creó del Conjunto Folclórico del Seguro Social.

Su amor por México y sus costumbres le inspiraron crear programas dancísticos costumbristas entre los que destacan: Raíces del Pueblo, Fiestas de México, Alma Nacional, Colores de Ayer, Así es México, De la Marimba al Son, Homenaje a México, Retablos de Provincia y Mi segunda piel. Su propuesta artística se caracterizó por conjugar la escenificación del folclore con profundo respeto a los cánones de origen.

Embajador por excelencia de la cultura mexicana, se presentó en los principales foros y teatros de países como Estados Unidos, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Bolivia, Perú, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Venezuela, Cuba, Bahamas, España, Francia, Italia, Alemania, Polonia, Rumania, Hungría, Bulgaria, Yugoslavia, China y Japón, en los cuales recibió innumerables reconocimientos y entrega total del público asistente, que muchas ocasiones lo ovacionó de pié.

Publicó diversos artículos sobre la investigación de la danza mexicana, las costumbres de los grupos indígenas de México.

A lo largo de su vida profesional dictó innumerables conferencias sobre el arte de la danza y el quehacer cultural de México.

Recibió las principales preseas del arte dancístico en México, tales como Una Vida en la Danza otorgada por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y la Medalla de Oro Mi Vida en el Teatro otorgada por el Instituto Internacional del Teatro (ITI-UNESCO), entre otras. También fue nombrado “Decano” por la Universidad Veracruzana.

El Maestro Vélez amaba esta tierra quintanarroense; por ello, en el año de 1986 comisionó a un asistente suyo, Francisco Hernández Lozano, para fundar la Promotoría Quintana Roo del Instituto de Investigación de la Danza Mexicana, A.C.; y que a pesar de estar integrada por jóvenes, casi adolescentes, bailarines del entonces Ballet Folclórico del Municipio Benito Juárez, les brindó el aval y asesoría necesaria para poder integrarse a tan importante organización dancística.

Con gran entusiasmo, y el anhelo de compartir su experiencia y conocimientos, impulsó diversos proyectos orientados hacia la investigación y divulgación del acervo dancístico de Quintana Roo; en 1999 dictó varias conferencias sobre el quehacer dancístico en México e impartió cursos sobre coreografía y repertorio en la Casa de la Cultura de Cancún; en el año 2000 visitó Chetumal, José María Morelos y Cancún con los programas Raíces del Pueblo y Latinoamérica Es, con la primera y segunda compañía del Ballet de la Universidad Veracruzana; en 2003 y 2004 participó activamente en el 1er. Y 2° Foro sobre la Documentación, Investigación y Difusión de las Danzas y Bailes Quintanarroenses, importantes reuniones que congregaron a más de 70 especialistas de la región, y que dieron como resultado una valiosa base de datos sobre el quehacer dancístico y cultural de este Estado, y que se encuentra en proceso por parte de los integrantes de la mencionada Delegación.

Uno de sus grandes sueños, y que lamentablemente no pudo realizar, fue realizar el montaje con los integrantes del Ballet de la Universidad Veracruzana de un mosaico de las danzas y bailes de Quintana Roo, lo cual mencionaba reiteradamente en las tertulias folclóricas que organizaba en su casa de Cancún, en cada visita que hacía a este polo turístico. Durante estas visitas insistía en acudir a restaurantes de comida típica de esta región (adoraba el Frijol con Puerco y la Cochinita Pibil) siempre acompañado por sus queridas “Peninsulares”, como llamaba cariñosamente a las cancunenses que vio crecer a través del I.I.D.D.M., A.C.

expresamos nuestras más sentidas condolencias por la pérdida de un gran maestro, de un valioso asesor, pero sobre todo, de un insustituible amigo.

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